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Para leer al anochecer. Charles Dickens.

Título: Para leer al anochecer
Autor: Charles Dickens.
Editorial: Impedimenta.
Traducción: Marian Womack y Enrique Gil-Delgado.
Encuadernación: Rústica con sobrecubierta.
Páginas: 240 páginas.
ISBN: 978-84-937601-0-6.
Precio: 18,27 euros. 19,00 euros IVA incluido.

Charles Dickens estuvo interesado durante toda su vida por los fenómenos misteriosos. Su natural inclinación hacia el drama y lo macabro hicieron de él un extraordinario escritor de cuentos de fantasmas. Para leer al anochecer presenta trece de las más célebres y espeluznantes historias de fantasmas escritas por Dickens —«El fantasma en la habitación de la desposada», «El juicio por asesinato», «El guardavías», «Fantasmas de Navidad», «El Capitán Asesino y el pacto con el Diablo», «La visita del señor Testador» o «La casa encantada», entre otras—, en una nueva traducción al castellano. Villanos que mueren ahorcados, mujeres misteriosas que encargan retratos desde el más allá, marinos desaparecidos que hacen visitas inesperadas a los vivos, viajeros victorianos que se encuentran con siniestros niños en oscuros caserones… Puro talento gótico.

«El arte de Dickens es el más excelso que existe: es el arte de emocionar y de agradar a todo el que se sumerge en su lectura.» (G. K. Chesterton)

El guardavías (relato completo en PDF).
Ficha del libro: Editorial Impedimenta.

El legado de Humboldt. Saul Bellow.

El legado de Humboldt. Saul Bellow. Traducción: Vicente Campos. Galaxia Gutemberg. Madrid, 2009. 620 páginas. 26,50 €.

Hijo de emigrantes judeo-rusos, Saul Bellow nació en 1915 en Quebec, aunque su infancia posterior a los nueve años transcurrió en Chicago, donde su asiduidad a las bibliotecas contribuiría años más tarde a convertirlo en el escritor de mayor erudición de toda Norteamérica. Si bien su lengua materna fue el yddish, que no dejó de practicar a lo largo de su vida, su cultísimo dominio de la lengua inglesa, unido a la intensidad y la originalidad de su prosa, le llevó a obtener el Pulitzer, el National Book Award en tres ocasiones y el premio Nobel de Literatura en 1975. No se equivocó Philip Roth cuando aseguró que Bellow era, junto a Faulkner, «la espina dorsal de la literatura norteamericana del siglo XX», y que “El legado de Humboldt” era el Eclesiastés reescrito en versión humorística». En las traducciones de su obra sin embargo, como lamentablemente ocurre con muchos escritores extranjeros, los textos de Bellow han sido a menudo maltratados hasta rozar la indecencia intelectual. Afortunadamente para los lectores, Galaxia Gutenberg está reeditando, ergo traduciendo, sus mejores obras con el respeto que merecen. Entre éstas no podía faltar la que probablemente sea su mejor novela, “El legado de Humboldt”.

Argumento: Charlie Citrine, narrador y protagonista de “El legado de Humboldt’” es un escritor que, tras ser doblemente premiado con el Pulitzer, se convierte en millonario gracias a una obra teatral de Broadway. Este reconocimiento a todos los niveles sólo es cuestionado y hasta denigrado por una persona del entorno de Citrine; la única no obstante de la que no esperaba semejante reacción: su maestro y amigo Humboldt Von Fleicher, poeta antaño venerado que, antes de acabar sus días en una miseria casi dickensiana, se encarga de desprestigiar moral y profesionalmente a Citrine ante la vanguardia intelectual neoyorquina. Es el legado al narrador que Humboldt ha incluido en su testamento el que canaliza – incluso mucho antes de que se desvele la naturaleza de la herencia- la trayectoria de la novela, por la que discurren afluentes en forma de personajes de lo más variopinto: Denise, una ex esposa que no puede dejar de remitirnos a la propia biografía de Bellow -el autor se casó cinco veces y llegó a definirse como «un marido en serie»-; Renata, una amante menos acomodaticia de lo que en principio pudiera parecer; una suegra que, en el mejor de los casos, aterra; Julius Citrine, un hermano hiperactivo y triunfador; Rinaldo Cantabile, un gángster casi puerilmente arquetípico. Personajes todos que deambulan como memorables títeres de la providencia por el Chicago de los años setenta, una ciudad en cuyos olores estivales aún permanece la memoria sensorial de los antiguos corrales de ganado y de los mataderos -«Millones de animales habían muerto aquí y volvía el familiar, deprimente y variopinto hedor a carne, sebo, huesos machacados, pellejos, jabón, lonchas ahumadas y pelo chamuscado»-; personajes que intentan salvarse de la neurosis colectiva encaramándose a diminutos icebergs de neurosis aisladas.

Diseminando reflexiones a menudo paródicas por la trama entre barroca y sofisticadamente irónica de la novela, Bellow da una vez más rienda suelta a uno de sus recursos literarios predilectos: liberar la mente de su carga de cotidianeidad y derivarla, con el impulso de la perfección estilística y de la inteligencia, a una divagación tan empática como sarcástica a la que arrastra, junto con sus personajes, a un lector fascinado por la maestría de un texto que no genera ni el menor instante de desatención. Más de 600 páginas que podrían gozarse en una única y dilatada lectura si las otras divagaciones de la vida, las externas -comer, trabajar.- no irrumpieran inoportunamente en el deleite intelectual.

La Academia sueca le concedió a Saul Bellow el premio Nobel de Literatura por «sus ideas exuberantes, su festiva comedia, su centelleante ironía y su ardiente compasión». Aunque rememorando a algunos de los laureados, me he preguntado más de una vez si los jueces de la Escandinavia del Este habían leído realmente la obra de los elegidos (para la gloria o cualquiera de sus sucedáneos) o si sencillamente se habían hecho, como corresponde, los suecos, no podría en este caso estar más de acuerdo con los supremos académicos de la suprema academia.

Fuente: El Legado de Below. Diario Sur.
El sentido de la vida y la literatura. Babelia.
Ficha del Libro: Galaxia Gutenberg.

Renacimiento. Kenzaburo Oé.

Título: Renacimiento. Autor: Kenzaburo Oé.Trad. de Kayoko Takagi. Seix Barral, 2009. 288 páginas, 19 euros.

La discreción y la literatura son incompatibles. Desde que Agustín de Hipona escribió sus Confesiones, pocos escritores se han resistido a deslizar en su obra aspectos de su vida, deformando ligeramente los datos o mostrando sin ningún pudor las experiencias más íntimas. El Nobel Kenzaburo Oé (Ose, Japón, 1935) nunca ha ocultado la profunda conmoción que experimentó al convertirse en padre de un hijo discapacitado. Sin excluir este hecho, aborda en Renacimiento el suicidio del cineasta Juzo Itami, al que le unió una estrecha amistad, donde lo personal se mezcló con una visión afín de la sociedad japonesa de la postguerra. Con un humor cervantino, ambos creadores ofrecieron una perspectiva nada complaciente de la corrupción política, el nacionalismo radical y la yakuza (la conocida mafia local). Anteriores a Haruki Murakami, sus referencias no hay que buscarlas en la cultura pop, sino en los intelectuales occidentales que intentaban vislumbrar un futuro más allá de Auschwitz e Hiroshima. Antes de continuar con la literatura o el cine, había que averiguar si era posible disociar cultura y barbarie.

En Renacimiento, Kenzaburo Oé no resuelve abiertamente este dilema, pero su escritura es la prueba de que el ser humano necesita expresar sus conflictos, aunque sólo sea para esclarecer las causas de sus pérdidas y fracasos. Oé nos habla de la relación con su hijo y de la trágica muerte del amigo por medio de Kogito, un personaje que le acompañará en otras novelas y que no esconde su pretensión de ser la objetivación literaria de su propio yo. El cineasta Juzo Itami se convierte en Goro y mantiene su presencia en el relato por medio de unas cintas grabadas antes de arrojarse al vacío desde una azotea. Goro es el cuñado de Kogito y, desde la adolescencia, su amigo más cercano. No son simétricos, pues Goro es apasionado, narcisista, apuesto, mujeriego, aficionado a la polémica y sin miedo al escándalo. Kogito es racional, autocrítico, reservado y amante de la soledad. Nada de esto les distanciará y cuando la muerte les separe, Kogito intentará contrarrestar la ausencia de Goro, escuchando obsesivamente su voz. Goro no reaparece, como Harry Lime en la película El tercer hombre, pero su protagonismo se mantiene intacto hasta la finalización del relato. En cierta manera, recuerda a la Madeleine Elster de Vértigo, que ejerce una poderosa fascinación sobre los vivos, determinando su destino.

Renacimiento mantiene el suspense con la habilidad de un Alfred Hitchcock que se entretuviera leyendo a Fiódor Dostoievski entre escena y escena. Kenzaburo Oé muestra que la amistad, el amor filial y la pasión erótica rompen la distancia que hay entre cada ser humano, hasta lograr que las experiencias se fundan y rebasen los límites temporales. Kogito afirma que gracias a su hijo y a su amigo ha vivido más de cien años o, mejor dicho, ha vivido más de una vida. Renacimiento es una forma de resucitar al malogrado Goro (Itami), pero también un réquiem cuyas notas no parecen de este mundo.

Reseña de Rafael Narbona. El Cultural.es.
Reseña de Mercedes Monmany. ABCD.
Reseña de Andrés S. Braun. Babelia.

Ficha del Libro: Seix Barral.
Leer un fragmento de “Renacimiento” (PDF)

Mujeres. Mihail Sebastian.

Título: Mujeres.
Autor: Mihail Sebastian.
Editorial: Impedimenta.
Traducción del rumano e introducción de Marian Ochoa de Eribe.
Encuadernación: Rústica con sobrecubierta.
Páginas: 240 páginas.
ISBN: 978-84-936550-1-3
Precio: 18,27 euros.
19,00 euros IVA incluido.

Sinopsis: Como si de una peculiar crónica sentimental se tratara, Mujeres (1933), primera novela del genial Mihail Sebastian, relata las aventuras protagonizadas —o presenciadas— por un joven médico en cuatro etapas diferentes de su vida. Historias de conquistas y separaciones, de reencuentros y de partidas, que dejan en el lector el sabor metálico y agreste de las pasiones equivocadas, y la certeza de que el amor es algo voluble, desordenado y agridulce que nada tiene que ver con el destino. Díscolas o sumisas, temperamentales o burguesas, las mujeres que jalonan la vida del joven doctor Stefan Valeriu son, sin duda, inolvidables.

«Por qué Émilie Vignou se mantuvo virgen hasta la noche en que conoció a Irimia C. Irimia, eso es algo que yo no sabría explicar exactamente. Quizá fuera por pereza o por falta de imaginación. Todo debería haber estado en contra de esa castidad tan tardía.»

Reseña de Estelle Talavera Baudet. ABC. 08.07.2009.

Renée, Marthe, Odette, Émilie, Maria y Arabella. Caprichosa, desesperada, altiva, franca, enamoradiza, violenta, dócil, sumisa, inquietante, madre, ausente, burguesa, misteriosa y mítica. Todas inolvidables. Cada una de las mujeres que han pasado, de manera directa o indirecta, por la vida del joven protagonista, el médico Stefan Valeriu, conforman la titánica cristalera a través de la cual se ve el complejo mundo del amor entre hombres y mujeres. Eso es «Mujeres». La cerradura a través de la cual mirar el interior más recóndito de las relaciones humanas.

Unos hablaban de Venus y Marte; en «Mujeres» el enfoque no arranca en planetas tan alejados. Ellos y ellas fraguan dentro del mismo barco, unas veces en un mar calmado, otras mareado de olas y ventiscas que dejan todo patas arriba.

Es sorprendente la forma en la que este escritor rumano logra visionar y expresar el complejo –y a la vez simple – engranaje del ser humano cuando ama o es amado; cómo proyecta este amor, cómo lo recibe, cómo pasa de un lado a otro, como una pelota de tenis, cautivando, destrozando, encendiéndose y apagándose, frágil como la trayectoria de esa pelota de campo a campo. Jamás sabremos en qué parte del suelo dará el toque, y si valdrá un punto o será el final del partido.

La mujer como asignatura. Ninguna situación es previsible en esta novela. En ese sentido cobra un realismo más allá de sus páginas. Cada personalidad, gesto o situación cobran una determinada forma en el personaje de Stefan, semejante a un Gide joven; introspectivo, natural, observador, sus esperanzas varían según qué mujer aparezca en su historia. Y de forma coherente. La vida es imprevisible y él siempre acaba sorprendido por las circunstancias. Si de algo no peca su autor es de simplista o efectista, de forma que el lector también se ve sorprendido con cada historia, reacción, logro o derrota. Todo transcurre de una forma sutil, tierna y nostálgica; el complejo mecanismo se va trazando fácilmente ante nuestros ojos y no podemos interrumpir la lectura, completamente inmersos en cada línea, donde nada sobra ni falta.

Cada mujer es una nueva asignatura en la que el doctor Valeriu se ve sin armas, aunque listo para jugar y jugársela. Su humanidad parece despertar de forma íntima con cada una de estas mujeres. Y ellas desvelan sus complejos y virtudes de forma impúdica, magnífica. Es inevitable autoanalizarse tras respirar los aromas de cada uno de sus personajes, éstos imprevisibles, complejos y acomplejados, naturales, confidentes y atractivos dentro de su incógnita.

“…esa sensación de voluptuosidad reposada que conocí en brazos de Arabella al respirar su aroma de carne joven, perezosa e indiferentemente relajada.” La contraposición de estos caracteres y su efecto en Stefan es una de las mayores revelaciones de Mujeres; los rayos X más clarividentes del mecanismo humano. Logra mostrarnos las dos caras de la moneda con la narración en primera persona de Maria, un relato de la evolución de un amor que no es pretendido ni intencionado desde un principio, que es negado por la razón pero que evoluciona por el corazón de forma descoordinada y fatalista dentro de una aparente normalidad, de forma desinteresada:

“El tren partió y Andrei, desde la escalerilla, me saludó generoso con el brazo hasta que nos separamos por completo, él reluciente de satisfacción y orgullo, yo dudando al borde del abismo y sabiendo solamente que no podía permitirme llorar. Quizá, entre él y yo, ese momento lo resumía todo”.

Un autor conflictivo en pleno conflicto. Rumano judío y “danubista”, como solía decir el propio Mihail Sebastian, pseudónimo literario de losif Hechter, nacido a orillas del Danubio en 1907, en 1931 comenzó a vivir en París, donde desarrolló su verdadera pasión, la literatura, creando, junto con Mircea Eliade, Emil Cioran y Nae Ionescu, el grupo literario Criterion. Luego sobrevino el holocausto y el antisemitismo se fue extendiendo incluso a través de sus mejores compañías. Esta “rinocerontización” de la población rumana, como el propio Mihail lo llamaba, se fue apoderando de todas sus amistades hasta quedarse prácticamente solo.

Una broma del destino quiso que fuera arrollado por un camión ruso en 1945 –pocas semanas antes de la invasión rusa –, de camino a la universidad, donde impartiría Balzac. A partir de los noventa empezó la búsqueda de toda su creación. Desgraciadamente ésta era corta aunque intensa, de una calidad excepcional.

Reaccionario, intenso, genial, Mihail Sebastian merece una especial recuperación por nuestra parte. No podemos dejarlo escapar.

Ficha del libro: Editorial Impedimenta.

Las inolvidables ‘Mujeres’ de Mihail Sebastian | Yo Dona
Mujeres – Mihail Sebastian | solodelibros

Escritos sobre poesía y poética. Edgar Allan Poe.

Título: Escritos sobre poesía y poética. Autor: Poe, Allan Edgar. Editorial: Hiperión. Versión castellana: María Condor.Edición: 1ª edición: 2001. 2.ª ed. 2009.Páginas: 250 pp. Idioma: Inglés/EE.UU. ISBN: 978-84-7517-903-2 Precio: 15 euros.

Sinopsis: La filosofía de la composición de Edgar Allan Poe es uno de los textos fundacionales de la poesía de la modernidad, pero no fue lo único que Poe escribió sobre el tema. A él se suman en este libro otros sobre El principio poético, Los fundamentos del verso, Fantasía e imaginación, o sus comentarios sobre la poesía de Elizabeth Barret Barret (sic) o la de Longfellow, además de otros textos menores. Imprescindible para conocer las concepciones poéticas del primer poeta moderno norteamericano.

Reseña de Jaime Siles en ABCD.es. Nº 910. Fecha: 05.07.2009.

Para muchos Edgar Allan Poe es el padre de la lírica moderna, como es también el primero que esboza una teoría del relato que -como en el caso de sus poemas- él mismo se encarga de llevar a su máxima perfección. Y es que el Poe poeta es inseparable del Poe pensador. Incluso en los textos que podríamos llamar dispersos, sus reflexiones poéticas constituyen un corpus orgánico, en el que la precisa formulación de las frases es tan analítica como certera y hasta despiadado su inteligente humor.

Se propuso hacer una filosofía que lo fuera del verso, del ritmo, de la rima, del punto y de la composición. Y la llamó de diferentes modos: El principio poético, Los fundamentos del verso y La filosofía de la composición. Todos ellos están recogidos en este volumen, en el que también se ha incluido una serie de trabajos más breves, pero no el abundante material crítico-filosófico contenido en sus cartas y que ratifican, desarrollan o completan no pocas de las opiniones expuestas o vertidas aquí. Algunas de ellas las he comentado en una conferencia reciente -«Filosofía del verso y filosofía de la composición: el pensamiento poético de Edgar Allan Poe», publicada en el volumen Poe, la mala conciencia de la modernidad, editado en el Círculo de Bellas Artes por Félix Duque- y no voy a repetirlas. Pero en lo que sí conviene insistir es en su idea del poema breve, heredada de Calímaco; su idea del fragmento, procedente de los románticos; y en su concepto de la música y de lo que llama poesía de las palabras, que están en la base de su teoría de la versificación.

Análisis del lenguaje. Para Edgar Allan Poe lo significativo de un verso -y también de un poema- es el sistema en el que se produce y que obliga a seguir; la ordenación para él «no es al arte de ordenar, sino la ordenación real» misma, y la gramática consiste en «el análisis del lenguaje». A Poe le interesa, sobre todo, la prosodia: mide de modo heterodoxo, pero no falto de razón, algunos versos de Silio Itálico; teoriza sobre el carácter antiguo del espondeo, la evolución de los metros clásicos y el origen de la rima; y afirma que «la longitud de un verso es enteramente una cuestión arbitraria».

En este capítulo -que es uno de los más revolucionarios del pensamiento poético del autor- la traductora confunde «pírrico» y «pirriquio». Lo que, en próximas ediciones debería subsanar, al igual que la transcripción del nombre de la patria de Homero y algunas erratas que hay en los citas latinas y griegas. La filosofía de la composición tal vez sea su texto más famoso, y el hecho de que se inicie con un ataque a Dickens obliga a pensar si no es, todo él, una humorada. Pero, lo sea o no, nadie ha sido capaz de explicar las leyes internas y el funcionamiento de un poema de un modo tan exacto como Poe lo hace aquí. Lector de Gravina y de los Schlegel, y conocedor de lo que califica de «errores esencialmente germánicos», critica el didactismo de Wordsworth y el «metafisicismo» de Coleridge, se burla de los poetas byronianos «que eran todo guiones»; y sostiene que «toda obra de arte debe contener dentro de sí misma todo lo que sea requisito para su propia comprensión», y que un boceto «conmueve muchas veces el espíritu más gratamente que la pintura más elaborada».

Cree – como Bacon – que «no hay belleza exquisita sin algo extraño en sus proporciones», y su obsesión era escribir el mejor poema que se pueda componer. Su deseo no es construir la máquina de hacer poemas, sino fijar las leyes que los pueden producir.

Deudor de la Poética de Aristóteles, que no pocas veces transparece, y de la idea de la mímesis entendida como ficción, Poe es un poeta doblado de teórico, un gramático disfrazado de versificador y un filólogo que quiere dar cuenta de la más mínima partícula de su propio texto.

Teoría poética moderna. Con Edgar Allan Poe la poesía, sin dejar de ser misterio, se convierte en ciencia y en investigación. Lo más próximo a su teoría literaria es la teoría física que explica a George W. Eveleth en una carta fechada el 29 de febrero de 1848 y que él mismo resumía así: «Lo que he propuesto revolucionará a su tiempo el mundo de la ciencia física y metafísica. Lo digo con toda calma, pero no dejo de decirlo». De Edgar Allan Poe parte no poca de la crítica de Eliot -hasta el título The Use of Poetry and the Use of Criticism– y una buena parte de lo mejor del último Juan Ramón: «Cada alma es, en parte, su propio dios, su propio creador», dice Edgar Allan Poe. Eso, por no hablar de la deuda contraída con él por los franceses y que Hugo Friedrich, en un libro ya clásico, explicó. Edgar Allan Poe, pues, es padre y madre de muchas cosas, y de la teoría poética moderna también.

En Algún Día: Edgar Allan Poe.

El nacimiento. Alexéi Varlámov.

Título: El nacimiento.
Autor: Alexéi Varlámov.
Colección: Narrativa del Acantilado, 152.
Temática Narrativa / Novela.
Traducción: Selma Ancira.
ISBN: 978-84-96834-96-5.
Nº de edición: 1ª. Febrero 2009.
Encuadernación: Rústica cosida.
Formato: 13 x 21 cm.
Páginas: 160.
Precio: 15 €.

Extracto del libro. (PDF)

Alexéi Varlámov (Moscú, 1963) es uno de los escritores rusos más interesantes del momento; ha obtenido diversos premios literarios, entre ellos el Solzhenitsin (2000), y Acantilado ha anunciado ya la publicación de otros dos libros suyos.

En El nacimiento, una mujer se queda embarazada cuando ya ha renunciado a tener hijos, ha asumido su esterilidad, y su relación matrimonial se ha convertido en desencuentro silencioso. El marido utiliza sus largas caminatas por el bosque para enfrentarse a sus pensamientos, a la frustración de no haber hecho la vida que quería ni haberse casado por amor, y la mujer, culpable, espera que él la abandone y espía los gestos de él como posibles indicios de su infidelidad o su fuga definitiva. El embarazo les atrapa por sorpresa, en plena agitación social y política, y es precisamente cuando empiezan los problemas fisiológicos, la gravedad, el maltrato médico y las amenazas para el bebé cuando descubren su tremendo deseo de ese hijo. Y en ese forcejeo oscuro y sin apenas palabras entre ellos, se redescubren amándose con un ardor callado, que hasta entonces ignoraban.

El sistema médico, el sistema hospitalario cruel sirve de espejo crítico de la Rusia contemporánea, pero más allá de las particularidades, vemos la cruel arbitrariedad y la violencia médica, sin empatía, tan extendidas en nuestro país e inherentes a la historia de la medicina, como demostró Françoise Héritier.

Y más allá de la paradoja vital de la pareja, de su entorno contemporáneo y del bebé que con tanta dificultad se abre paso a la vida, la historia nos arrastra, –en el castellano elegante de Selma Ancira— y sorprende la falta de ruido, de banda sonora: oímos el frondoso y helado silencio, dolorido, de El bosque de abedules de Wajda o El bosque del duelo de Naomí  Kawase: la respiración de esos árboles rusos, con su hojarasca crujiente y húmeda y su aire frío, los pensamientos atropellados del hombre, proyectados y latiendo en el paisaje invernal, con la mezcla de deseo y aprensión de la mujer ante los cambios de su cuerpo, cuando siente el parto como un arrancamiento o cuando mira a ese ser arrugado y escuálido sin comprender la intensidad de su apego, y ese fuego sordo y salvaje que recorre a la pareja y les ata a su pequeño, al margen del mundo. No se la pierdan.

Fuente: Paradojas vitales de pareja (Isabel Núñez, La Vanguardia)

Protagonistas de la literatura.


Especial Feria del Libro Madrid 2009 Babelia y ElPais.com.

Sesenta libros recomendados y treinta protagonistas del mundo de la literatura en español es el resultado de la cita literaria digital organizada por Babelia y ELPAIS.com, con motivo de la 68ª Feria del Libro de Madrid. Encuentros digitales, libros del día y vídeos con escritores distinguidos con algunos de los premios más importantes de la temporada (desde Jesús Ferrero hasta Mercedes Salisachs pasando por William Ospina, Andrés Neuman y Lola Beccaría) y con los responsables de los títulos más esperados como Javier Cercas, Laura Gallego e Ildefonso Falcones animaron la fiesta digital de la literatura.

Han sido 17 días en los cuales los lectores del periódico han podido ver cómo los autores compartían y recomendaban cada día uno de sus libros favoritos de todos los tiempos. En los vídeos, a través de las secciones La joya escondida de… novelistas como José María Merino, Isaac Rosa y Mari Pau Domínguez leyeron un fragmento de alguna de sus obras favoritas y explicaron porque deberían leerse. Mientras que en los vídeos de La firma del lector autores como Jordi Sierra i Fabra, Carmen Iglesias y Ángela Becerra y Nubia Macías, directora de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México, compartieron sus experiencias cuando han tratado de conseguir un libro firmado y su relación con los lectores. Cada uno de estos vídeos permite la posibilidad de leer el primer capítulo de libro del autor que interviene.

Los Encuentros digitales se realizaron en tres ciclos: Los títulos de la temporada, Las etapas del libro y Los géneros en auge. En el primero de ellos, los lectores charlaron con Jesús Ferrero, ganador del Anagrama de Ensayo por Las experiencias del deseo, Andrés Trapiello que acaba de publicar Los confines, y Javier Cercas autor de Anatomía de un instante. En Las etapas del libro, del 1 al 5 de junio, participaron como escritor Luis García Montero, como agente literario Gloria Gutiérrez de la Agencia Carmen Balcells, como editor Beatriz de Moura, de Tusquets Editores, como crítico literario Alberto Manguel y como librero Fernando Valverde, presidente de la Confederación Española de Libreros. En el ciclo Géneros en auge, del 8 al 12 de junio, los lectores dialogaron con Laura Gallego sobre Literatura juvenil, con Paco Roca, Premio Nacional de Cómic sobre la Novela Gráfica, con William Ospina, premio Rómulo Gallegos por El país de la canela, sobre Literatura Latinoamericana, con Ildefonso Falcones, que acaba de editar La mano de Fátima sobre Novela histórica y Best-Seller y con Ana María Shua sobre el auge del cuento y del microrrelato.

La sección de El libro del día destacó títulos como Vida y tiempo de Manuel Azaña, de Santos Juliá; Una bendición, de Toni Morrison; El día antes de la felicidad, de Erri de Luca; Mate Jaque, de Javier Pastor; Noche sobre noche, de Ignacio Vidal-Folch, Alabama Song, de Gilles Leroy, La ternura de los lobos, de Stef Penney o los poemas de amor de Anne Sexton. Una fiesta literaria con diálogos digitales, palabras escritas y rostros que quedan ya en la memoria de ELPAIS.com y para sus lectores.

Sin olvidar los worst sellers, los que apenas venden 200 copias. Editoriales como Salto de Página, Artemisa, Ediciones Escalera, Errata Naturae, Baile del Sol, que conforman el top 5 de los menos vendidos:

La mujer por la ventana, de Silda Cordoliani (Escalera, 2008)
Plop, de Rafael Pinedo (Salto de Página, 2007)
El destripador, de Robert Desnos (Errata Naturae, 2008)
La reina de América, de Jorge Majfud (Baile del Sol, 2002)
Viaje al ojo de un caballo, de Carlos Jiménez Arribas (Artemisa, 2007).

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