Tres golpes, tres palmadas contra el muro: Uno, dos tres: al escondite inglés. Resuenan y avanzamos, y quedamos inmóviles mirando hacia la espalda de la Muerte, que, rápida, se vuelve para así sorprender a los que aún arrastra el propio… Leer más ›
Tres golpes, tres palmadas contra el muro: Uno, dos tres: al escondite inglés. Resuenan y avanzamos, y quedamos inmóviles mirando hacia la espalda de la Muerte, que, rápida, se vuelve para así sorprender a los que aún arrastra el propio… Leer más ›