In Memoriam: Oliver Sacks.

Oliver Sacks, el renombrado neurólogo y escritor británico, murió el domingo 30 de agosto en su casa de Nueva York. Sacks tenía 82 años y la causa de su muerte fue el cáncer terminal que lo aquejaba desde hacía unos meses. El autor de “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” o “Despertares” se hizo famoso con sus relatos, en los que exponía de forma explicativa y en ocasiones con humor enfermedades neurológicas.

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Muere el neurólogo y escritor Oliver Sacks a los 82 años de edad.

Nacido en Londres en 1933, Sacks se crió en un ambiente de médicos. Sus padres, quienes alimentaron su curiosidad y los deseos de saber sobre el extraño mundo que le rodeaba, lo eran. Pero, a los seis años, el mundo que le rodeaba se derrumbó de pronto: con el estallido de Segunda Guerra Mundial fue enviado junto a Michael, uno de sus hermanos, a un internado en el campo, un internado que recordará como «un infierno de hambre y penurias regido por un sádico director que torturaba a sus alumnos» y de donde Michael volvió sumido en la locura. Sacks, por suerte, encontró refugio en su tío Dave, el «tío Tungsteno», dueño de una fábrica de bombillas eléctricas hechas de manera artesanal, que lo introdujo en el mundo de la ciencia.

Graduado como médico, a mediados de los años sesenta Sacks se trasladó a Nueva York, donde se decidió por la neurología. Sus primeros trabajos fueron en el Hospital Beth Abraham, en el Bronx, donde conoció a unos pacientes incapaces de moverse por su propia cuenta durante décadas, lo que lo llevó a escribir su primer libro, «Despertares» (convertido años más tarde en el filme del mismo nombre protagonizado por Robin Williams y Robert De Niro) y a exponer, con un estilo rico en detalles y con cierta dosis de optimismo, otros casos, especialmente aquellos que tuvieran que ver con enfermedades relacionadas con la percepción, la memoria la identidad.

Así siguieron libros como «Migraña», «Con una sola pierna» (donde el paciente es él mismo, que sufrió un accidente mientras esquiaba) y «El hombre que confundió a su mujer con un sombrero», donde relata veinte casos de pacientes que perdieron su capacidad de percepción y el que da título al libro: el caso del doctor que no era capaz de reconocer los objetos, a menos de que lograra identificar algún rasgo o alguna característica distintiva, y podía confundir a su mujer con un sombrero. Tras el éxito de este libro llegó de inmediato «Un antropólogo en Marte», donde Sacks presenta siete casos que son una auténtica reflexión sobre la esencia de la identidad y el conocimiento.

Sacks, que realmente se sentía como un antropólogo en Marte, no sólo se dedicó a explorar la mente. En los años noventa viajó a dos islas del Pacífico Sur a investigar el caso de unas poblaciones que sólo ven en blanco y negro y un extraño caso de parálisis neurodegenerativa endémica. El resultado fue «La isla de los ciegos al color», un libro que abre un inmenso campo de reflexiones sobre la evolución de los seres humanos y que se parece a los grandes relatos de los viajeros de los siglos XVII y XVIII.

Dueño de una prosa muy personal (Sacks consideraba que su estilo literario surgía de una tradición clínica que provenía del siglo XIX), lo cierto es que la pasión de este enorme escritor no se detuvo exclusivamente en la neurología, pues su campo de análisis incluyó también el arte, la música, la pintura y otras disciplinas en las que descubrió que vivir no era una enfermedad, sino una llamada al misterio, a la aventura.

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Muchos de sus colegas jamás le comprendieron. Muy al contrario, sus métodos, sus libros y sus artículos fueron duramente criticados por ser considerados poco científicos. Expertos como Arthur K. Shapiro, considerado como uno de los «padres» de la moderna investigación sobre conductas compulsivas, sostenía que Sacks «mucho mejor escritor que clínico», debía su popularidad a sus publicaciones literarias más que a sus trabajos de investigación. Incluso fue acusado de utilizar a sus pacientes para dar un «espectáculo de fenómenos».

A pesar de ello, a lo largo de su vida Oliver Sacks acumuló un envidiable número de galardones y reconocimientos a su trabajo. Fue Doctor Honoris Causa por una docena de prestigiosas universidades (entre ellas la de Oxford) y, entre otros muchos títulos, fue nombrado en 2008 Comendador de la Orden del Imperio Británico.

En las semanas y meses que mediaron entre la metástasis y la muerte, Sacks continuó escribiendo, publicando piezas en las que, públicamente, reflexionaba sobre su vida y su inminente final. Le ha dado tiempo a publicar incluso sus memorias, On the move, que editará Anagrama en castellano en breve. Escribió su último artículo a principios de agostotitulado Mi tabla periódica, en el que lamentaba todo lo que se iba a perder ante la inminencia de su muerte.

En una entrevista en un programa de TV en 1989 le preguntaron cómo querría ser recordado dentro de 100 años, y el doctor Oliver Sacks respondió: “Me gustaría que piensen que escuché con cuidado lo que los pacientes y otras personas me dijeron, que intenté imaginar cómo eran las cosas para ellos, y que traté de contarlo. Por usar un término bíblico, que he dado testimonio

Sacks fue un maestro de la vida porque entendió, también, que morimos. Y así se ganó su hermosa libertad. Toda una lección de humanidad, hasta el final. Descanse en paz.

«En los últimos días, he podido ver mi vida como desde una gran altitud, una especie de paisaje, y con un creciente sentido de la conexión de cada una de sus partes. Esto no significa que haya terminado con la vida.

Me encuentro intensamente vivo y quiero y espero que el tiempo que me quede por vivir me permita profundizar mis amistades, despedirme de aquellos a los que quiero, escribir más, viajar si tengo la fuerza suficiente, alcanzar nuevos niveles de conocimiento y comprensión.

Esto incluirá audacia, claridad y hablar con franqueza; trataré de ajustar mis cuentas con el mundo. Pero también tendré tiempo para divertirme (incluso para hacer alguna estupidez).

No puedo decir que no tenga miedo. Pero mi sentimiento predominante es el de la gratitud. He amado y he sido amado; he dado mucho y me han dado bastantes cosas; he leído, pensado, viajado y escrito. He tenido relación con el mundo, la especial relación de los escritores y los lectores.

Y, por encima de todo, he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura».

De mi propia vida“, la carta de despedida de Oliver Sacks. My Own Life, publicado en The New York Times. (19, feb, 2015).

In Memoriam.

Más información:

Sitio web de Oliver Sacks.
Twitter de Oliver Sacks – Oliver Sacks Foundation Facebook.
Oliver Sacks en Wikipedia.
Libros de Oliver Sacks – Editorial Anagrama.

Oliver Sacks obituary – The Guardian.
Oliver Sacks, Neurologist Who Wrote About the Brain’s Quirks, Dies at 82 – The New York Times.
Oliver Sacks on the connection between memory and music – The New Yorker.
The Oliver Sacks Reading List – The Atlantic

Entrevista a Oliver Sacks – Revista BOCAS.
Muere Oliver Sacks, explorador de la mente y la tolerancia – El País.
Oliver Sacks, la realidad desde el optimismo – El Mundo.
La última confesión de Oliver Sacks: Su tortura por ser homosexual – El Mundo.
Muere el neurólogo Oliver Sacks – ABC.
Muere Oliver Sacks, el neurólogo curioso – La Razón.
Un científico de película – La Razón.
Oliver Sacks, quien dio testimonio – José Cervera, para El Huffington Post.
Oliver Sacks Archivos – Jot Down Cultural Magazine.
Muere Oliver Sacks a los 82 años – Microsiervos.
Oliver Sacks, el narrador de la neurología – ALT1040.
Murió Oliver Sacks, precursor de la neurociencia de la música – La Jornada.
Artículos escritos por Oliver Sacks – El País.
In memoriam: Oliver Sacks (1933-2015), el científico que sintió e hizo sentir – Pijama Surf.
Oliver Sacks: algo más que un buen médico – Hyperbole
Oliver Sacks, en cinco casos – La Vanguardia.
Cinco libros que deberías leer del neurólogo Oliver Sacks – Qué Leer.
Cinco libros que deberías leer del neurólogo Oliver Sacks – Gizmodo.
Un científico de letras –  Oliver Sacks, según Javier Sampedro.
De mi propia vida – Carta de despedida de Oliver Sacks al descubrir su cáncer terminal (El País).
My Own Life, publicado en The New York Times. FEB. 19, 2015.
Mi tabla periódica – Último artículo de Oliver Sacks.
Entrevista al neurólogo Oliver Sacks – Vídeo en el programa “Redes” (RTVE.es).
Entrevista a Oliver Sacks (Redes, 2005) – Canal YouTube Algún día en alguna parte.

Actualizaciones:

Ansía – Texto póstumo de Oliver Saks (El País – 05.09.2015)
Oliver Sacks, escribir hasta el fin – Antonio Muñoz Molina (El País – 04.09.2015)
Oliver Sacks. Un científico marciano – Laberinto (Milenio)


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Categorías:In Memoriam, Obituarios

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