Bichos Literarios.

Sebastián Pineda nos ofrece en su artículo “Los insectos en la Literatura. Top 8” esta excelente recopilación de bichos literarios que me permito reproducir y ampliar con la inclusión de imágenes y algunos textos de las obras citadas. A propósito, ¿se les ocurre algún insecto más para incluir en la lista?

LAS MARIPOSAS AMARILLAS” en CIEN AÑOS DE SOLEDAD:

Cuando Meme cae enamorada de Mauricio Babilonia también cae en la cuenta de las mariposas amarillas que preceden las apariciones de este hombre burdo, bilioso y oloroso a gasolina. Como lo empieza a ver en todas partes – enamorada – nubes de mariposas comienzan a aletear en el calor sofocante de Macondo, sin que nadie sospeche la razón. Sin duda metáfora de las “mariposillas” en el estómago que todos sentimos ante la presencia de quien nos gusta o nos “asusta”, estos insectos fugaces acaso sean los protagonistas más inolvidables de esta novela mundialmente conocida.

“…Fue entonces cuando cayó en la cuenta de las mariposas amarillas que precedían las apariciones de Mauricio Babilonia. Las había visto antes, sobre todo en el taller de mecánica, y había pensado que estaban fascinadas por el olor de la pintura. Alguna vez las había sentido revoloteando sobre su cabeza en la penumbra del cine. Pero cuando Mauricio Babilonia empezó a perseguiría, como un espectro que sólo ella identificaba en la multitud, comprendió que las mariposas amarillas tenían algo que ver con él. Mauricio Babilonia estaba siempre en el público de los conciertos, en el cine, en la misa mayor, y ella no necesitaba verlo para descubrirlo, porque se lo indicaban las mariposas. Una vez Aureliano Segundo se impacientó tanto con el sofocante aleteo, que ella sintió el impulso de confiarle su secreto, como se lo había prometido, pero el instinto le indicó que esta vez él no iba a reír como de costumbre: «Qué diría tu madre si lo supiera.» Una mañana, mientras podaban las rosas, Fernanda lanzó un grito de espanto e hizo quitar a Meme del lugar en que estaba, y que era el mismo del jardín donde subió a los cielos Remedios, la bella. Había tenido por un instante la impresión de que el milagro iba a repetirse en su hija, porque la había perturbado un repentino aleteo. Eran las mariposas. Meme las vio, como si hubieran nacido de pronto en la luz, y el corazón le dio un vuelco…”

LA METAMÓRFOSIS” de Kafka:  

El insecto más grande y el más conocido de la literatura se remonta a un cuento de Ovidio pero con mucha más dosis de alucinógenos. Una mañana Gregorio Samsa despierta convertido en un monstruoso bicho (en alemán se dice “Ungeziefer“, o “vermin“). Hay todo un debate intelectual sobre cuál podría ser el insecto exacto, si un cucarrón o si una cucaracha, pues Kafka quiso dejar el misterio y no permitió que sus editores dibujaran en la portada un insecto en particular, aunque por las descripciones y una pequeña mención sabemos que se trata de un escarabajo. Asqueados de verlo en ese estado, el padre, la madre y la hermana se asustan primero – alguien le lanza una manzana que lo hiere -, luego se compadecen de su estado para después tornarse indiferentes.

“Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto. Estaba tumbado sobre su espalda dura, y en forma de caparazón y, al levantar un poco la cabeza veía un vientre abombado, parduzco, dividido por partes duras en forma de arco, sobre cuya protuberancia apenas podía mantenerse el cobertor, a punto ya de resbalar al suelo. Sus muchas patas, ridículamente pequeñas en comparación con el resto de su tamaño, le vibraban desamparadas ante los ojos”.

Leer “La Metamorfosis” de Kafka en Ciudad Selva.

LAS LUCIÉRNAGAS FANTÁSTICAS” de J. A. SILVA:

Los insectos más famosos de la poesía colombiana alumbran de noche en las fincas y tienen luz propia; las llamamos con un nombre de por sí musical: luciérnagas… Algunos críticos insisten en que José Asunción Silva compuso su famoso “Nocturno“, no para convocar a su hermana muerta, sino para palpar en palabras el titilar de estos insectos.

“Una noche, una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas, una noche en que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas”…

“EL SEÑOR DE LAS MOSCAS” de WILLIAM GOLDING:

Laureado con el Premio Nóbel de Literatura en 1983, el novelista inglés William Golding imaginó en esta novela que un avión fletado con un grupo de niños ingleses cayó por accidente en una isla deshabitada. Sin ningún adulto “responsable”, solos como si estuvieran en los comienzos de la civilización, los niños sacan a relucir la crueldad natural del alma humana y hasta inventan su propia religión o dios tutelar: una calavera coronada de moscas, sobrevolada por moscas.  

“El montón de tripas era un borbollón de moscas que zumbaban como una sierra. Al cabo de un rato, las moscas encontraron a Simón. Atiborradas, se posaron junto a los arroyuelos de sudor de su rostro y bebieron. Le hacían cosquillas en la nariz y jugaban a dar saltos sobre sus muslos.

 

Eran de color negro y verde iridiscente, e infinitas. Frente a Simón, el Señor de las Moscas pendía de la estaca y sonreía en una mueca. Por fin se dio Simón por vencido y abrió los ojos; vio los blancos dientes y los ojos sombríos, la sangre… y su mirada quedó cautiva del antiguo e inevitable encuentro. El pulso de la sien derecha de Simón empezó a latirle”.

 

“LOS VIAJES DE GULLIVER” de J. SWIFT:

En Brobingdnag, la tierra de los gigantes, el diminuto Gulliver encuentra el mundo horriblemente agigantado y en especial atestado de moscas “tan grandes como Dunstable Lark”. Gulliver puede ver el repugnante “Excremento” que ellas dejan sobre la comida, pero se contenta a sí mismo con su espada, sí, cortándolas a pedazos cuando pasan volando.  

“La reina se reía frecuentemente de mí por causa de mi cobardía, y acostumbraba preguntarme si la gente de mi país era toda tan cobarde como yo. Uno de los motivos fue éste: el reino se infesta de mosquitos en verano, y estos odiosos insectos, cada uno del tamaño de una calandria de Dunstable, no me daban punto de reposo cuando estaba sentado a la mesa, con su continuo zumbido alrededor de mis orejas. A veces se me paraban en la comida; otras se me ponían en la nariz o en la frente, donde su picadura me llegaba a lo vivo, despidiendo malísimo olor, y me era fácil seguir el trazo de esa materia viscosa, que, según nos enseñan nuestros naturalistas, permite a estos animales andar por el techo con las patas hacia arriba. Pasaba yo gran trabajo para defenderme de estos bichos detestables y no podía dejar de estremecerme cuando se me venían a la cara. El enano había cogido la costumbre de cazar con la mano cierto número de estos insectos, como hacen nuestros colegiales, y soltármelos de repente debajo de la nariz, de propósito para asustarme y divertir a la reina. Mi remedio era destrozarlos con mi navaja conforme iban volando por el aire, ejercicio en que se admiraba mucho mi destreza”.

 

Leer “Los Viajes de Gulliver” en Bibliotecas Virtuales.com.

 

“LA VORÁGINE” de JOSÉ EUSTASIO RIVERA:

Ellas, las hormigas tambochas, de pronto se apoderan de la selva en ejércitos y ejércitos diminutos que a su paso lo carcomen todo; nadie puede contra ellas. Cuando Clemente Silva va en busca de su hijo secuestrado, debe cuidarse de toparse con ellas, siquiera de pisarlas, o de otro modo sólo quedará de él su calavera, tal como sucede con el brasilero Coutinho.   

“¡Tambochas! Esto equivalía a suspender el trabajo, dejar la vivienda, poner caminos de fuego, buscar otro refugio en alguna parte. Tratábase de la invasión de hormigas carnívoras, que nacen quién sabe dónde y al venir el invierno emigran para morir, barriendo el monte en leguas y leguas, con ruidos lejanos, como de incendio. Avispas sin alas, de cabeza roja y cuerpo cetrino, se imponen por el terror que inspiran su veneno y su multitud. Toda guarida, toda grieta, todo agujero; árboles, hojarascas, nidos, colmenas, sufren la filtración de aquel oleaje espeso y hediondo, que devora pichones, ratas, reptiles y pone en fuga pueblos enteros de hombres y de bestias”.

 
“EL SILENCIO DE LOS INOCENTES” de THOMAS HARRIS:

La cabeza muerta de una mariposa es hallada en forma de crisálidas en la boca de la sexta víctima de un asesino en serie, lo que resulta ser la clave de las ambiciones retorcidas del matón por tratar de metamorfosearse a sí mismo. Y Clarice Starling sabe que ha encontrado el nido o el capullo del monstruo cuando nota el aleteo de mariposas en la casa del asesino…

“En primer lugar, no se trata de un insecto que infeste habitualmente un cadáver expuesto al aire libre, y es también accidental el hecho de que haya aparecido en el agua -declaró Pilcher-. No sé hasta qué punto conoce usted el mundo de los insectos ni qué tipo de información quiere que le demos.  

 

– Digamos que tengo una vaga idea. Quiero que me lo expliquen todo.

 

– De acuerdo. Se trata de una ninfa, es decir, un insecto que todavía no ha alcanzado su forma perfecta, dispuesto dentro de la crisálida, esto es, el capullo que lo contiene mientras tiene lugar la metamorfosis que lo transforma de larva en adulto -explicó Pilcher”

 

“LA PULGA” (“The flea”) de JOHN DONNE:

Si las luciérnagas son los insectos más famosos de la poesía en lengua española, las pulgas lo son de la inglesa. El poeta cuestiona su sexualidad al observar una pulga con su joven amiga, “que me chupó primero a mí, y ahora te chupa a ti”, en cuyo cuerpo la sangre de los dos se “mezcla”. Lo que resulta un emblema del placer sexual…

Mira esta pulga, y mira cuán pequeño/ es el favor que tú, cruel, me rehúsas;/ me picó a mí primero; luego, a ti.  Y en esta pulga tu sangre y la mía / se han confundido; ¿puede declararse / que hay en tal hecho pecado, / vergüenza,/ o pérdida de la virginidad?/ Pero este insecto disfruta, / sin matrimonio, y el muy consentido/  con nuestras sangres se atiborra. En cambio/  tal cosa no se nos es permitida a nosotros. Leer “The Flea” de Joh Donne.



Categorías:Artículos

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7 respuestas

  1. claro!!!
    “El escarabajo de oro” de Poe y una novela que en lo particular me gusta mucho “El escarabajo” de Mujica, excelente novela.

    SI recuerdo algún otro bicho literario te digo
    Saludos

  2. Las abejas de Machado:

    (…)Anoche cuando dormía
    soñé, ¡bendita ilusión!,
    que una colmena tenía
    dentro de mi corazón;
    y las doradas abejas
    iban fabricando en él,
    con las amarguras viejas
    blanca cera y dulce miel.(…)

  3. «Chuang Tzu sono que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que habia sonado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba sonando que era Tzu.»

    Mis bichos favoritos de los libros (en lo que recuerdo otros ;) :

    La abeja lenta en “EL NUEVO ACELERADOR” de H.G. Wells
    La Polilla Lunar” de Jack Vance
    “Escorpión y Félix” de Karl Marx
    “La polilla y la herrumbre” de Mary Cholmondeley (leer primeros capítulos)
    Todos los bichos de las Fábulas de Esopo
    “la muerte de una mosca” de Marguerite Duras
    El nuevo libro de “El amor insecto” de Cristián Basso (da en prevew this book)
    La oportuna mosca que es mensionada de paso por Virginia Woolf, en “Orlando”, y de ahí sus constantes menciones de polillas además de su
    “La muerte de la polilla” y “la marca en la pared” (de un caracol)
    “Las polillas” de Helena María Viramontes
    El gusanillo” de Emilia Pardo Bazán
    “Las abejas” de Plinio y su infatigable colección de historias sobre los insectos y otros bichos.
    Y en tu honor hoy se publica “Ovidio convertido en Mariposa
    y mañana “la esfinge de Poe” ;)

    Y como tenemos gustos comunes :D (no veas que también tuve un grupo de literatura en internet) recomiendo mucho, mucho, mucho
    la escritura de los insectos” de Mauricio Molina, un excelente análisis sobre de la pasión de los bichos en los libros :D

    “Escribir es aplastar insectos minuciosamente
    sobre las páginas en blanco.” – Mauricio Molina
    “Ningún ser vivo percibe mejor que el insecto la textura de la piel de una muchacha.” – Mauricio Molina

    Saludos!
    (avisarme si los links no van adecuadamente)

  4. ah! se me olvidaban las arañas de Harry Potter

  5. Fantásticas aportaciones a la lista de bichos literarios. Muchísimas gracias a todos.

    Wendy: Muy buenas las referencias. Gracias.

  6. Virginia Wolf en The new dress, expresa su frustración y la opresión que sufe como mujer, comparandose con una mosca salientdo de un plato de leche, “The fly is trying to escape a saucer of milk” (Woolf). … a lo que hace varias alusiones. John donne en su poema the Cannonization hace una comparación de los dos amantes con polillas que se lanzan hacia la luz , de la pasión y el encuentro sexual.

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