In Memoriam: James Graham Ballard.

El escritor J.G. Ballard, uno de los grandes referentes de la literatura británica de ciencia ficción de las últimas décadas, falleció el pasado 19 de abril de 2009, a los 78 años, después de una larga enfermedad. El autor de obras como “El Imperio del Sol” y “Crash“, cuyas adaptaciones cinematográficas fueron grandes éxitos de Hollywood, escribió un total de 15 novelas y numerosas historias cortas. Ballard, que afirmaba que sus libros no eran ciencia ficción, sino “un retrato de la psicología del futuro”, obtuvo fama mundial con “El Imperio del Sol” (1984), novela basada en los años que pasó en un campo de concentración japonés en China cuando era un niño.

 

La novela fue llevada a la gran pantalla por Steven Spielberg en 1987, al igual que lo fue “Crash” (1973), adaptada por David Cronenberg en 2000 y también un gran éxito de público y crítica. Ballard nació en Shangai (China) el 18 de noviembre de 1930 y durante la II Guerra Mundial fue encarcelado junto a su familia, que formaba parte de la comunidad británica de expatriados, por los invasores japoneses, cuya violencia es descrita en su obra. Esa experiencia cuando tenía 12 años le marcó y dejó una clara impronta en su obra, que comenzó a desarrollar plenamente a principios de los años 60, ya instalado en el Reino Unido.

 

Del papel al celuloide. Sobre su experiencia infantil durante la guerra, afirmó en una ocasión: “no diría que fui feliz, pero no tengo recuerdos desagradables del campo. Recuerdo mucha de la brutalidad arbitraria y de las palizas continuas, pero al mismo tiempo los niños podíamos jugar todo lo que quisiéramos y a todas horas”. A la fama cosechada por la obra adaptada por Spielberg, se sumó la generada por la versión cinematográfica de “Crash“, una descripción explícita sobre la relación entre el deseo sexual y los coches que provocó una fuerte controversia por parte de quienes consideraban que superaba los límites aceptables de la obscenidad. El propio autor no entendía estas pueriles acusaciones, y en una entrevista para Spike Magazine declaraba lo absurdo de la polémica, asegurando que “nadie se iba a tomar la película literalmente”. Lamentaba, sobre todo, el doble rasero que se aplicó con “Crash” en comparación con cintas mucho más violentas rodadas en EE. UU.

 

Gran contador de historias fantásticas, acuñador del término “espacio interior” (como contraposición al de las galaxias) en la ciencia-ficción, varias de sus obras más conocidas giran en torno a catástrofes que amenazan la Tierra y conducen a los personajes a una regresión psicológica, a un apocalipsis interno que no deja de tener un elemento de regeneración. Novelas como “El mundo sumergido“, “La sequía” o “El mundo de cristal” imaginan la civilización abocada a su fin respectivamente por inundaciones, falta de agua o un extraño fenómeno que cristaliza la naturaleza. El año pasado, el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) le dedicó una magnífica exposición que revisaba pormenorizadamente todos los aspectos de su obra y que él ya no pudo inaugurar como era su deseo. Ballard era consciente de que se moría y sus últimos tiempos los ha pasado colaborando con su médico en una suerte de experimento literario en torno a su enfermedad, del que no se sabe si sus frutos verán la luz pública.

 

Sus últimos trabajos -“Super-Cannes” (2000), “Millennium People” (2003) y “Bienvenidos a Metro-Center” (2006)- atrajeron a numerosos lectores, pero también polémica en los círculos literarios. En cuanto a los cuentos e historias cortas, su prolífica trayectoria se remonta a finales de la década de los 50 y es en la década posterior cuando se convierte en uno de los autores de referencia de la llamada Nueva Ola de la ciencia ficción inglesa. Su literatura desarrolla la problemática del siglo XX, ya sean las catástrofes medioambientales o el efecto en el hombre de la evolución tecnológica, como en su primera novela, “El mundo sumergido” (1962), en la que imagina un tema tan de actualidad como las consecuencias del calentamiento global del planeta.

 

“En un mundo completamente sano, la locura es la única forma de libertad”. J. G. Ballard

 

Vía │ El Pais.com – Diario SurSoitu.es.

Página oficial | J. G. Ballard
Más información | J.G. Ballard (Canadá)



Categorías:In Memoriam

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1 respuesta

  1. Quiero contarles que en Un diario de Guatemala,el día 18 de Abril, salio una entrevista hilarante en la que Ballar, fantasticamente, es un fantasma. Un día después muere, y la entrevista CONVERSACION EN EL FUTURO (una entrevista al Poeta Allan Mills), termina siendo una confirmación de que la vida sigue siendo impredecible.
    http://www.alanmills.blogspot.com/

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