Philip K. Dick, el hombre que escribió el futuro.


Hoy martes, 16 de diciembre 2008, se cumplen 80 años del nacimiento del escritor Philip K. Dick, responsable de las obras literarias que dieron origen a las películas “Blade Runner”, Minority Report”, “Desafío total” o “Una mirada a la oscuridad”. Los críticos lo señalan como una figura especial, alguien que dotó al género de la ciencia ficción de una insospechada base filosófica, metafísica. Él, en la cumbre de la fama y el reconocimiento, relativizaría sus logros y señalaría en su modestia que siempre quiso ser un autor de literatura general y nada más.

Pero nada de esto será posible porque Philip Kindred Dick  murió el 2 de marzo de 1982, de un fallo cardiaco, sin haber podido siquiera asistir al estreno de la primera película basada en una novela suya pero sí habiéndola visto y dado su aprobación a “Blade Runner”, una producción que se ha ido convirtiendo en un objeto de culto cuando el propio Dick también lo era desde antes y el interés, el entusiasmo, la pasión, por el escritor estadounidense no ha hecho sino crecer desde entonces. Hasta el punto de que sus lectores lo anteponen ante cualquier otro y buscan en su obra, aún no del todo publicada en español, contenidos nuevos, nuevas sugerencias, que confirman la riqueza de matices y contenidos que la crítica señala.

Interés renovado. A esta fecha, hay disponible en las librerías españolas nada menos que tres libros acerca de Philip Dick que permiten sumergirse en su mundo. Se trata de la magnífica biografía, que a la vez examina los hitos fundamentales de su obra literaria, “Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos. Philip K. Dick 1928-1982”  (Minotauro, 2002) de Emmanuel Carrère, el sesudo, e irregular, ensayo de Aaron Barlow¿Cuánto te asusta el caos? Política, religión y filosofía en la obra de Philip K. Dick”, publicado por AJEC en 2003 y el ejemplar estudio de Pablo CapanaIdios Cosmos. Claves para Philip K. Dick”, también editado por AJEC en 2005.

“Yo he visto cosas que vosotros nunca creeríais, atacar naves en llamas más allá de Orión, he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tanhausser, todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia, es hora de morir”. (Fragmento perteneciente al guión de la película Blade Runner)

Aparte, diversas revistas del género le han dedicado números monográficos de homenaje. Aparte de las películas ya citadas, también han adaptado textos de Dick las producciones “Asesinos cibernéticos” (1995), “Impostor” (2001), “Paycheck” (2003) y “Next” (2007). En total, son 19 las películas que toman como punto de partida obras de Dick. Cuatro de ellas están aún en proceso de elaboración, y otras dos películas toman a la figura de Dick como protagonista más o menos solapadamente: “Próxima” (2007), del español Carlos Altanes, y “Your name here” (2008), de Matthew Wilder, estrenada en el reciente festival de Sitges.

Una obra recuperada. Además, una excelente y conmovedora novela de Michael Bishop ambientada en unos Estados Unidos paralelos rinde homenaje a nuestro autor: “La ascensión secreta o Llorad, Philip K. Dick ha muerto” (Alcor, 1991). Y la editorial Minotauro está recuperando las obras completas del autor con un languideciente ritmo pero que ha permitido que al fin se haya publicado el cuarto tomo de los cinco que integran sus cuentos completos y que Martínez Roca dejó en la cuneta. Incluso, una historieta excepcional de Robert Crumb recoge la experiencia religiosa de Dick.

Philip Kindred Dick, hijo de unos rigurosos funcionarios, tuvo una hermana gemela, Jane, que murió por quemaduras e inanición al mes y medio de nacer. Las historias familiares acerca de la hermana muerta pueden estar en la base más íntima de su cuestionamiento de la realidad y de su propia identidad. En ello concuerdan todos los analistas, incluyendo también la que puede ser su mejor biografía, aún inédita en castellano, “Divine Invasions: A life of Philip K. Dick” (1989) de Lawrence Sutin. Los hermanos gemelos están enterrados juntos en un cementerio de Colorado. La madre de Philip llegaría a decir que quien debiera haber muerto era su hijo varón. A la muerte de la madre, en 1978, Philip escribiría en su diario: «La muerte de mi madre ha sido beneficiosa, porque ahora puedo darme cuenta de que fue una presencia maligna en mi vida y todavía puedo sentir el miedo y el desagrado que me inspiraba. Ella se lo merecía».

Aunque nacido en Chicago y residente unos meses en el lugar donde sería enterrado, es California el marco general de su vida. Con su carga de contracultura, agitación y espíritu “beatnick“. Aficionado desde la infancia a la música barroca y a las revistas populares de ciencia ficción, fue un niño ejemplar, con un excelente dominio del alemán, un buen latín, estudios de piano e incluso algunas precoces composiciones musicales. Pero el destino cercano no fue tan brillante. Fue dependiente de una tienda de discos y electrodomésticos y portero en una emisora de radio.

Los 70 fueron un periodo extraño en la vida de Dick. Comenzó cuando su esposa Nancy lo dejó, llevándose a su hija Isa con ella. Casi a la vez, su casa sufrió un misterioso asalto del que hizo responsable nada menos que a la CIA. Sin Nancy ni su hijo empezó para Dick una de las peores épocas de su vida. Fuertemente enganchado a las drogas y afectado por la paranoia, cayó en un periodo de sequía creativa que duró varios años. Dick, que siempre fue un prolífico escritor, no volvió a producir nada hasta 1973. Después de una tentativa de suicidio y una corta estancia en un centro de rehabilitación, Dick volvió a reencontrarse a si mismo. Establecido en California junto a sus amigos Tim Powers y K. W. Jeter, volvió a casarse, esta vez con la joven Tessa Busby con la que en 1973 tuvo a su hijo Cristopher.

En esta época empezó también a experimentar episodios de agorafobia, claustrofobia y vértigo, e incluso a oír una voz interior que en un examen le explicaba el principio de Arquímedes. Los tres meses que pasó en la Universidad de Berkeley le hicieron entrar en contacto con la filosofía que junto a la literatura y la música sería una de sus tres grandes pasiones.

Sin descanso. Aunque su carrera literaria se movió entre las revistas de relatos de ciencia ficción y las ediciones de bolsillo, su deseo era el de ser un autor de literatura general. Sólo su fama póstuma en la literatura fantástica hizo posible que algunas de esas novelas “serias” se publicaran. En español, contamos con las muy aceptables “Ir tirando” (ed. Alcor) y “Confesiones de un artista de mierda” (ed. Valdemar). A estas obras que él consideraba mayores les dedicaba un tiempo que le negaba a las de ciencia ficción, escritas generalmente en sesiones intensivas y sin descanso, oyendo música clásica con auriculares y estimulándose con cafeína y, en sus años finales, con alucinógenos. Sus novelas, y relatos son de una extraordinaria riqueza, que hacen que el lector no acostumbrado al género comprenda por qué se le llama también “ficción especulativa” e incluso “literatura de ideas”.

Dick escribió un total de 45 novelas. De ellas sólo 32, por el momento, han sido traducidas al español. [Descargar novelas en formato digital]. En este artículo no cabe un examen mínimo de sus títulos más destacados, pero basta con indicar que el tema recurrente es el cuestionamiento de la realidad y de la propia identidad y que entre sus novelas hay obras maestras ineludibles como “Ojo en el cielo” (1955), “Tiempo desarticulado” (1958), “El hombre en el castillo” (1961), “Tiempo de Marte” (1962), “Los tres estigmas de Palmer Eldritch” (1964), “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” (1966), “Ubik” (1966) y “La invasión divina” (1980).

Quizás el mejor resumen sobre el inabarcable Dick (e incitación a su lectura) sea la tan citada opinión de su amiga y rival literaria Ursula K. Le Guin: «El hecho de que Dick sea entretenido se basa en que sus relatos mezclan la realidad y la locura, el tiempo y la muerte, el pecado y la salvación, y todo esto escapa a la mayoría de los críticos. Nadie hasta ahora había dicho que en Dick tenemos nuestro propio Borges».

Fuente│ El destino de Philip K. Dick – Diario Sur.

Entrada publicada originalmente el 16 de diciembre de 2008. Revisada y editada el 16 de diciembre de 2014.


Blog sobre Philip K. Dick, en castellano.

Libros de Philip K. Dick – Project Gutenberg.

Philip K. Dick. Biografía y libros en español – Ediciones Minotauro.

 

Philip K. Dick  Fan Site –Sitio oficial Fan en ingles.

The Philip K. Dick Bookshelf, Bibliografía, en ingles.

Philip K. Dick Book Cover Art Gallery

Philip K. Dick (Internet Movie Database)



Categorías:In Memoriam

Etiquetas:, , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: